La importancia de la accesibilidad universal

A veces la sociedad, de forma inconsciente, pone trabas que perjudican a personas con algún tipo de discapacidad motora, haciendo que los elementos básicos de la rutina diaria, como pueden ser subir unas escaleras, acudir al lugar de trabajo, o simplemente visitar a un amigo o familiar que viva en un edifico no adaptado, puedan convertirse en toda una hazaña llena de dificultades.

Normalmente no somos capaces de empatizar con estas personas hasta que no conocemos un caso cercano o incluso hasta que, por ejemplo debido a una lesión de carácter temporal, vivimos en nuestras propias carnes la dificultad que esta situación puede llegar a suponer. Es entonces cuando nos percatamos de las barreras contra las que deben lidiar diariamente aquellos que sufren alguna discapacidad motora. Es también en este momento en el que nos damos cuenta de la importancia que tiene la accesibilidad universal en el espacio que nos rodea y de lo sencillo que sería adaptar los accesos de los distintos entornos sociales con, por ejemplo, un elevador o una rampa, para conseguir así hacer la vida de estas personas un poco más fácil.

Según el Ministerio de Sanidad http://www.msssi.gob.es/ssi/discapacidad/informacion/accesibilidadUniversal.htm, la accesibilidad universal tiene como objetivo proporcionar las facilidades necesarias para que una persona discapacitada no encuentre dificultad a la hora de desarrollar sus actividades cotidianas. Bien es cierto que esta institución hace referencia a todo tipo de discapacidad, pero dado el caso que nos ocupa nos centraremos en la falta de libertad motriz. Partiendo de esta base, observamos que la ley vigente http://www.boe.es/boe/dias/2013/12/03/pdfs/BOE-A-2013-12632.pdf detalla una serie de medidas para conseguir que las personas que tengan alguna limitación motora, adquieran una alta calidad de vida donde prime su propia independencia.

Al estar regulada por la ley, esta adaptabilidad no sólo debe llevarse a cabo en el ámbito público, sino que es deber de todos y cada uno de nosotros garantizar la accesibilidad en los distintos ámbitos del día a día; en el ambiente laboral, en los espacios comunes o, en caso de ser necesario, en el plano personal. De esta forma, los bienes y los servicios sociales y públicos, podrán estar al alcance de todo el mundo, independientemente de sus características concretas.

Todo esto se consigue con un diseño accesible del entorno físico a través de la eliminación de barreras arquitectónicas que permitan un fácil acceso a cualquier individuo. Llevar a cabo esta tarea puede parecer un asunto complejo, sin embargo, hoy por hoy, no requiere un gran esfuerzo. Actualmente existen productos pensados para ser instalados a posteriori, es decir, una vez que la construcción ya ha sido concluida. Este tipo de productos se adaptan a las características arquitectónicas del lugar y permiten que una edificación antigua también pueda convertirse en un espacio adaptado y accesible. Hablamos por lo tanto de la instalación de productos independientes al edificio como pueden ser sillas salvaescaleras http://www.meleva.es/, rampas, elevadores o ascensores que serán utilizados como alternativa en los emplazamientos antiguos, para que de este modo, aquellas personas que no puedan utilizar los métodos más comunes también tengan acceso a éstos.

Podemos decir entonces que el crear espacios que permitan la accesibilidad universal está al alcance de todos y, que además, cada uno de los individuos que conforman el conjunto social es responsable de crear un entorno favorable para aquellas personas que, debido a carencias motoras, no tienen un libre acceso a los espacios públicos y comunes.

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